13 octubre 2021

Primeras Comuniones 2022

Actualización 14/10/2021
Sábado 23 de Abril  10:00h
Domingo 24 de Abril   10:00h 

Sábado 30 de Abril   13:00h 

 

Cada familia elegirá el día que más le convenga para la Primera Comunión de su hijo/a. Se lo comunicará a su catequista.


Documentación (que se entregará el 5 de marzo de 2022):

-           Solicitud (se entregará el impreso en la reunión del Sábado 26 de febrero de 2022).

-           Partida de bautismo, aquellos que estén bautizados en una Parroquia distinta de la de El Coronil.

-           Donativo.

Se entregará al Párroco esta documentación el sábado 5 de Marzo de 2022, en la misa de 18:30.

 

Aspectos a tener en cuenta:

1.         Los niños/as que van a recibir la Primera Comunión, estarán sentados con los padres en el mismo banco (o dos familiares por banco).

2.         Aforo limitado. Cada niño/a dispondrá de dos bancos adicionales para 4 invitados por banco. (Serán 8 invitados más 2 del banco del niño/a: 10 personas por niño/a).

3.         Esas 10 personas accederán con la invitación, que la Parroquia les facilitará el día del ensayo. (Sólo accederá quien tenga invitación).

4.         El acceso a la Parroquia se realizará por orden 15 minutos antes de comenzar la misa.

5.         Los bancos se asignarán por orden alfabético de los niños/as que reciben la Comunión.

6.         Se atenderán las medidas de seguridad Covid de ese momento.

7.         El momento para la fotografía será antes de concluir la misa. Y una vez concluida la misa, nadie permanecerá en el interior del templo. 

 

Preparación:

1.             Asistencia a Misa: los que van a recibir la Primera Comunión, todas las semanas.

2.             Asistencia a la Catequesis.

3.             Primera Confesión y Ensayos:

•         Martes 20 de Abril de 2022 a las 17:00 – Grupo del 23 de Abril a las 10h

•         Miércoles 21 de Abril de 2022 a las 17:00 – Grupo del 24 de Abril a las 10h

•         Martes 26 de Abril de 2022 a las 17:00 – Grupo del 30 de Abril a las 13h

Ese día, se confesarán los niños/as y los familiares que lo deseen. Se les entregará la cruz y el Evangelio. También se les entregarán las entradas para que accedan los invitados a la Iglesia.

10 octubre 2021

Domingo 28 del Tiempo Ordinario, 10 de Octubre

 ¿Quién puede salvarse? ¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna?

I. Los textos de la Misa de este domingo nos hablan de la sabiduría divina. En la Primera lectura leemos la petición que el autor del libro sagrado pone en boca de Salomón: Supliqué y se me concedió un espíritu de sabiduría.

El Verbo de Dios encarnado, Jesucristo, es la Sabiduría infinita, escondida en el seno del Padre desde la eternidad y asequible ahora a los hombres que están dispuestos a abrir su corazón con humildad y sencillez. Junto a Él, todo el oro es un poco de arena, y la plata vale lo que el barro, nada. Tener a Cristo es poseerlo todo, pues con Él nos llegan todos los bienes. Por eso cometemos la mayor necedad cuando preferimos algo (honor, riqueza, salud...) a Cristo mismo que nos visita. Nada vale la pena sin el Maestro. 

1.    Conoces los mandamientos, dice el Señor. ¿Conozco los mandamientos?

2.    ¿Los cumplo? Puede decir como el joven, que los cumplo desde joven.

3.    ¿Qué necesito vender?

4.    ¿Quiénes son los pobres?

II. La mirada de Jesús.

1.    El joven llama al Señor bueno, ¿Cómo llamas tu al Señor?

2.    ¿hay confianza en tu diálogo con el Señor?

San Marcos, que recoge la catequesis de San Pedro, oiría de labios de este Apóstol el relato con todos sus detalles. ¡Cómo recordaría Pedro esa mirada de Jesús que también, en el comienzo de su vocación, se posó sobre él y cambió el rumbo de su vida! Mirándolo Jesús le dijo: Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas. Y la vida de Pedro ya fue otra. ¡Cómo nos gustaría contemplar esa mirada de Jesús! Su mirada penetrante ponía al descubierto el alma frente a Dios, y suscitaba al mismo tiempo la contrición. 

Jesús miró con un gran aprecio a este joven que se le acercaba: Iesus autem intuitus eum dilexil eum. Y le invitó: «Sígueme. Camina sobre mis pasos. ¡Ven a mi lado! ¡Permanece en mi amor!». Es la invitación que quizá nosotros hemos recibido... ¡y le hemos seguido! «Al hombre le es necesaria esta mirada amorosa; le es necesario saberse amado, saberse amado eternamente y haber sido elegido desde la eternidad (cfr. Ef 1, 4). Al mismo tiempo, este amor eterno de elección divina acompaña al hombre durante su vida como la mirada de amor de Cristo. Y acaso con mayor fuerza en el momento de la prueba, de la humillación, de la persecución, de la derrota (...); entonces la conciencia de que el Padre nos ha amado siempre en su Hijo, de que Cristo ama a cada uno y siempre, se convierte en un sólido punto de apoyo para toda nuestra existencia humana. Cuando todo hace dudar de sí mismo y del sentido de la propia existencia, entonces esta mirada de Cristo, esto es, la conciencia del amor que en Él se ha mostrado más fuerte que todo mal y que toda destrucción, dicha conciencia nos permite sobrevivir».

Cada uno recibe una llamada particular del Maestro, y en la respuesta a esta invitación se contienen toda la paz y la felicidad verdaderas. La auténtica sabiduría consiste en decir sí a cada una de las invitaciones que Cristo, Sabiduría infinita, nos hace a lo largo de la vida, pues Él sigue recorriendo nuestras calles y plazas. 

III. Una cosa te falta. 

La lógica de Dios, es una lógica nueva: “vende todo lo que tienes”.

1.    ¿Qué nos falta? ¿Qué nos sobra?

2.    ¿Qué nos falta para ayudar a los pobres?

3.    ¿nos falta la alegría o la libertad?

4.    ¿Son mis “riquezas” un obstáculo para seguir al Señor?

5.    ¿Estoy triste? ¿Qué me causa tristeza?

6.    ¿Cuál puede ser el cambio fundamental? ¿Compartir?

7.    ¿Crees que es difícil entrar en el Reino de los cielos?

“Anda, vende cuanto tienes y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el Cielo; luego ven y sígueme” le dijo Jesús a este joven que tenía muchos bienes.

Y las palabras que debían comunicarle una inmensa alegría, le dejaron en el alma una gran tristeza: afligido por estas palabras, se marchó triste.

«La tristeza de este joven nos lleva a reflexionar. Podremos tener la tentación de pensar que poseer muchas cosas, muchos bienes de este mundo, puede hacernos felices. En cambio, vemos en el caso del joven del Evangelio que las muchas riquezas se convirtieron en obstáculo para aceptar la llamada de Jesús a seguirlo. 

Si notamos en nuestro corazón triste es posible que se deba a que el Señor nos esté pidiendo algo y nos neguemos a dárselo, a que no hayamos terminado de dejar libre el corazón de ataduras para seguirle plenamente. Es quizá el momento de recordar las palabras de Jesús al final de este pasaje del Evangelio: Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por Mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más –casas, y hermanos y hermanas, y madres e hijos, y tierras, con persecuciones–, y en la edad futura la vida eterna. 

06 octubre 2021

Calendario parroquial Octubre 2021

20 septiembre 2021

Confirmación de Adultos

Según el Directorio de la Iniciación Cristiana (que ordena el proceso de maduración en la fe y la recepción de los tres sacramentos: Bautismo, comunión y confirmación), en nuestra Archidiócesis de Sevilla es necesario que estén confirmadas todas aquellas personas que:
- Deseen contraer matrimonio canónico.
- Vayan a ser padrinos de bautismo.


Nos disponemos a organizar la catequesis de confirmación de adultos de este curso 2021-22. Si te interesa, imprime el impreso de inscripción y entrégalo en la Parroquia en las fechas indicadas en el mismo.

Las catequesis comenzarán en octubre. Una vez comience la actividad del grupo no se admitirá a ningún candidato este curso.

La formación a la confirmación consiste en la asistencia y participación en:
- Catequesis
- Misa dominical


16 septiembre 2021

Bautismos 2021-22

Una vez al mes tendrá lugar la catequesis prebautismal dirigida a padres y padrinos.

Las fechas de celebrazión de bautismos también están previstas en función de la disponibilidad y de forma coordinada con el resto de actividad pastoral.

Mes

Catequesis Prebautismales

Bautizos

Octubre

Viernes 1, 19 h

Sábado 2, 13 h

Noviembre

Viernes 5, 19 h

Sábado 13, 13 h

Diciembre

Viernes 10, 19 h

Sábado 11, 13 h

Enero

Viernes 14, 19 h

Sábado 15, 13 h

Febrero

Viernes 11, 19 h

Sábado 19, 13 h

Marzo

Viernes 10, 19 h

(Cuaresma)

Abril

Viernes 22, 19 h

Sábado 30, 18 h

Mayo

Viernes 13, 20 h

Sábado 21, 13 h

Junio

Viernes 17, 20 h

Sábado 25, 13 h



Horarios y grupos de catequesis 2021-22

Descarga aquí e imprime la hoja de inscripción.
Entrégala cumplimentada en la Parroquia el miércoles 22 de septiembre o el miércoles 6 de octubre de 18 a 20 h.
¡Empezamos la semana del 18 de octubre!

Comunión
   1º de Comunión: Jueves a las 16:00 h
   2º de Comunión: Lunes a las 16:00 h y Martes a las 17 h.
   3º de Comunión: Miércoles a las 15:30, 16:30 y 17:30 h
Confirmación
   1º de Confirmación: Martes a las 16:00 h
   2º de Confirmación: Jueves a las 17:00 h
   Confirmación de Jóvenes: Viernes, horario por determinar
   Confirmación de Adultos: Viernes, horario por determinar
Post-Confirmación
   Pastoral Juvenil: Viernes, horario por determinar

Las equivalencias de los grupos de catequesis con respecto a los cursos escolares:
1º, 2º y 3º de Comunión (2º, 3º y 4º de Primaria) ,  1º y 2º de Confirmación (5º y 6º de Primaria) ,  Jóvenes (ESO y Bachillerato) ,  Adultos (Mayores de 18 años).

06 septiembre 2021

Curso Pastoral 2021/2022

  1. Mirada de la Realidad
Analizar la situación, siendo realistas…
A) Agentes de Pastoral ¿Quienes ejercemos esta Pastoral? ¿Necesitamos ayuda de otras personas? ¿Podemos invitar o incorporar a alguien a nuestros grupos? ¿Son abiertos?
B) Destinatarios de la Pastoral. Pensamos en la necesidad de las personas a las que servimos, entendemos su realidad…
C) Frecuencia: día y hora de reuniones. El calendario en este tiempo será necesario al igual que el curso pasado para cumplir con los protocolos sanitarios, y no coincidir varios grupos a la vez. 
E) De dónde partimos en este curso, y cuáles pretenden ser nuestros objetivos. Fijar unas líneas de trabajo a revisar, y que sean asumibles por los miembros del grupo.
F) Esperamos la líneas de trabajo que nos envíe el Arzobispo, ellas serán de referencia en nuestra tarea.

  1. Mirada Creyente.
El Señor es el protagonista de nuestra acción Pastoral. Vivimos nuestra experiencia de fe en la Comunidad Parroquial de El Coronil.
A) Análisis de nuestra realidad espiritual.
B) Medios: 
  • Eucaristía
  • Confesión
  • Adoración del Santísimo y Oración Comunitaria
  • Oración Personal diaria
  • Lectura espiritual
  • Formación
C) Vida Comunitaria y fraternidad.
  • Encuentros, excursiones, convivencias… cuándo sean posibles.
  • Opciones…

  1. Mirada Misionera
El Señor nos envía. ¿Nuestra acción Pastoral tiene incidencia en nuestro pueblo? ¿Es irrelevante?
A) ¿Qué acciones concretas, servirían para cumplir con los objetivos?
B) Hay un compromiso con los preferidos del Señor, nuestro amor al Señor debe ser expresado en acciones concretas que nos santifiquen, especialmente amando a los pobres y enfermos.
B) Propuestas y sugerencias.

Se enviará por escrito a:
parroquiaelcoronil(a)gmail.com 
Plazo antes del lunes 27 de septiembre. 
Inicio del curso con el envío pastoral el Domingo del Domund en Octubre. 
  • La agenda será publicada en la página web de la Parroquia, no haremos nada en papel.
  • El encargado de la web es David Acosta, a él podéis enviar todo lo que deseéis publicar en la web. Será el medio que nos permita estar conectados e informados

05 septiembre 2021

XXIII Domingo del Tiempo Ordinario - 5 de septiembre de 2021

 I. La liturgia de la Misa de este domingo es una llamada a la esperanza, a confiar plenamente en el Señor. En un momento de oscuridad, se levanta el Profeta Isaías para reconfortar al pueblo elegido que vive en el destierro. Anuncia el alegre retorno a la patria. Decid a los cobardes de corazón: sed fuertes, no temáis. Mirad a vuestro Dios que trae el desquite, viene en persona, resarcirá y os salvará. Y el Profeta vaticina prodigios que tendrán su pleno cumplimiento con la llegada del Mesías: Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará. Porque han brotado aguas en el desierto, torrentes en la estepa; el páramo será un estanque, lo reseco un manantial. Con Cristo, todo el hombre es sanado, y las fuentes de la gracia, siempre inagotables, convierten el mundo en una nueva creación. El Señor lo ha transformado todo, pero las almas de modo muy particular. 

El Evangelio de la Misa narra la curación de un sordomudo. El Señor lo llevó aparte, metió los dedos en sus orejas y con saliva tocó su lengua. Después, Jesús miró al cielo y le dijo: Effethá, que significa: ábrete. Al instante se le abrieron sus oídos, quedó suelta la atadura de su lengua y hablaba correctamente. 

Los dedos significan una acción divina poderosa, y a la saliva se le atribuía cierta eficacia para aliviar las heridas. Aunque son las palabras de Cristo las que curan, quiso, como en otras ocasiones, utilizar elementos materiales visibles que de alguna manera expresaran la acción más profunda que los sacramentos iban a efectuar en las almas. 

En esta curación que realiza el Señor podemos ver una imagen de su actuación en las almas: libra al hombre del pecado, abre su oído para escuchar la Palabra de Dios y suelta su lengua para alabar y proclamar las maravillas divinas. San Agustín, al comentar este pasaje del Evangelio, dice que la lengua de quien está unido a Dios «hablará del bien, pondrá de acuerdo a quienes no lo están, consolará a los que lloran... Dios será alabado, Cristo será anunciado». Esto haremos nosotros si tenemos el oído atento a las continuas mociones del Espíritu Santo y si tenemos la lengua dispuesta para hablar de Dios sin respetos humanos. 

II. Existe una sordera del alma peor que la del cuerpo, pues no hay peor sordo que el que no quiere oír. Son muchos los que tienen los oídos cerrados a la Palabra de Dios, y muchos también quienes se van endureciendo más y más ante las innumerables llamadas de la gracia. El apostolado paciente, tenaz, lleno de comprensión, acompañado de la oración, hará que muchos amigos nuestros oigan la voz de Dios y se conviertan en nuevos apóstoles que la pregonen por todas partes. Esta es una de las misiones que recibimos en el Bautismo. 

No debemos los cristianos permanecer mudos cuando debemos hablar de Dios y de su mensaje sin trabas de ninguna clase: los padres a sus hijos, enseñándoles desde pequeños las oraciones y los primeros fundamentos de la fe; el amigo al amigo, cuando se presenta la ocasión oportuna, y provocándola cuando es necesario; el compañero a quienes le rodean en medio de su trabajo, con la palabra y con su comportamiento ejemplar y alegre; el estudiante en la Universidad, con quienes tantas horas ha pasado juntos... No podemos permanecer callados ante las muchas oportunidades que el Señor nos pone delante para que mostremos a todos el camino de la santidad en medio del mundo. 

Muchos son los motivos para hablar de la belleza de la fe, de la alegría incomparable de tener a Cristo. Y, entre otros, la responsabilidad recibida en el Bautismo de no dejar que nadie pierda la fe ante la avalancha de ideas y de errores doctrinales y morales ante los cuales muchos se sienten como indefensos. «Los enemigos de Dios y de su Iglesia, manejados por el odio imperecedero de satanás, se mueven y se organizan sin tregua. 

III. Como anuncia el Profeta Isaías en la Primera lectura, llega el tiempo en que se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará... Estos prodigios se realizan en nuestros días con una hondura inmensamente mayor que aquella que el Profeta había previsto; tienen lugar en el alma de quien es dócil al Espíritu Santo, que el Señor nos ha enviado. San Agustín nos aconseja: «si amáis a Dios, atraed para que le amen a todos los que se juntan con vosotros y a todos los que viven en vuestra casa. Si amáis el Cuerpo de Cristo, que es la unidad de la Iglesia, impeled a todos para que gocen de Dios y decidles con David

IV. “No juntéis la fe en nuestro Señor Jesucristo glorioso con el favoritismo!” No siempre es fácil, ni ayer ni hoy, vernos libres de la acepción de personas, de cierta tendencia al favoritismo de los mejor “situados” en diversos contextos sociales. La carta de Santiago denuncia como impropias de la fe cristiana estas prácticas. Puede también acecharnos a nosotros esta misma tentación. La carta de Satiago apunta, y nos alerta: “¿Acaso no ha elegido Dios a los pobres del mundo para hacerlos ricos en la fe?”. Que este sea siempre para nosotros el bien más preciado: el tesoro de la fe; muy por encima de cualquier otra consideración.

“Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos” Este bien hacer del Señor Jesucristo viene a nuestro encuentro e interroga nuestra vida de discípulos y seguidores suyos. ¿Estamos siendo una buena noticia para alguien? ¿Lo estamos siendo, particularmente, para los acallados por las circunstancias adversas de la vida, para los que se han quedado sin vista de horizontes de futuro?

¡Somos testigos y portadores de esta esperanza!

San Marcos nos ha conservado la palabra aramea que utilizó Jesús, effethá, ¡ábrete! Muchas veces, el Espíritu Santo nos ha hecho llegar de distintas maneras, en la intimidad del alma, este mismo consejo imperativo. La boca se ha de abrir y la lengua se ha de soltar también para hablar con claridad del estado del alma en la dirección espiritual, siendo muy sinceros, exponiendo con sencillez lo que nos pasa, los deseos de santidad y las tentaciones del enemigo, las pequeñas victorias y los desánimos, si los hubiera. El oído ha de estar libre para escuchar atentamente las muchas enseñanzas y sugerencias que nos quiera hacer llegar el Maestro a través de la dirección espiritual. 

En la Santísima Virgen tenemos el modelo acabado de ese escuchar con oído atento lo que Dios nos pide, para ponerlo por obra con una disponibilidad total. A Ella acudimos, pidiéndole que nos enseñe a oír atentamente todo lo que se nos dice de parte de Dios, y a ponerlo en práctica.