Saludo del párroco





Queridos hermanos en el Señor:

El día 19 de junio de 2011, fui ordenado sacerdote en la catedral de Sevilla. Son pocos los años de ministerio sacerdotal pero puedo presentarme diciendo que han sido dos años muy intensos, fecundos y felices, los que he vivido en mi primer destino, la Parroquia de Santa María de las Nieves de Olivares. Dos años al lado de un sacerdote muy trabajador, muy entregado a la Iglesia, muy enamorado del Señor Eucaristía, de la Santísima Virgen María, muy comprometido con los enfermos y con los pobres… han sido dos años que han configurado mi ministerio sacerdotal…

El 8 de septiembre de 2013, festividad de Nuestra Señora de Consolación, tomé posesión de la Parroquia, el mismo día de nuestra titular, a la que encomiendo todo mi ministerio pastoral en este pueblo de El Coronil. Y a la vez me hacía cargo de la capellanía del Centro Penitenciario Sevilla II, en Morón de la Frontera.

La acogida y las muestras de cariño desde el mismo momento que llegué han sido continuas, haciéndome sentir uno más del pueblo. ¡Que Dios os lo pague a todos!

He observado que tenemos una parroquia viva (existen todas las áreas pastorales de una parroquia, y bien estructuradas en su gran mayoría); una parroquia dinámica (con movimiento de gente, y con gente inquieta, gente que necesita de Dios, y que se acerca a esta casa para encontrarse con él); una parroquia valiente (comprometida, capaz de decir lo que piensa y de denunciar aquello que no le parece coherente, justo…); una parroquia acogedora y hospitalaria (que sabe acoger y recibir al que llegar, deseosos de trabajar y de hacer); una parroquia en misión…

Esto me lleva a pensar que estamos preparados con todos esos “ingredientes” y otros muchos, para iniciar una etapa de NUEVA EVANGELIZACIÓN. Este será el tema del presente curso, como preámbulo para hacer una Misión Popular el curso próximo…

¿Qué es eso de la Nueva Evangelización? Una vuelta a la Evangelización, un pararnos y mirar a nuestro alrededor y pensar qué podemos hacer para acercar nuestra fe, a la gente que nos rodea. ¿Cómo podemos hacer que la gente se acerque a esta casa, la parroquia, la Casa del Señor?

Si este curso pasado la Iglesia nos pedía reflexionar sobre nuestra fe, ¿En qué Dios Creo? ¿Qué me pide? ¿Cómo le respondo? Después de reafirmarnos en nuestra fe, tenemos que hacer pública esa fe, salir a Evangelizar, llevar la Buena Noticia del Evangelio a los demás.

¿Cómo? Con nuestra vida. Esa será la mejor herramienta, la herramienta más eficaz, ¿Quién es el capaz de convencer?, aquel que es coherente, que vive como dice, y que lo que dice lo hace…

1. La asistencia a Misa, no podemos faltar a la misa de los domingos, en ella compartimos como hermanos nuestra fe, nos alimentamos con el cuerpo del Señor, con su palabra… no entenderé, que alguien de los grupos (Cáritas, catequistas, pastoral de la salud, liturgia, jóvenes…) falte a misa un domingo…

2. La Confesión: en ella experimentamos el amor de Dios, su perdón, sólo sabiéndome perdonado seré capaz de perdonar, sólo sabiendo que Cristo me ha perdonado sin pedirme explicaciones seré capaz de perdonar al otro…

3. La Oración: la Iglesia estará todas las tardes abierta, y algunas mañanas, acercaos al Sagrario, igual que visitamos a nuestros amigos, visitemos al Señor, hablemos con él, seamos cercanos a él, que nuestro sagrario no esté abandonado, que nuestra vida pase por el Sagrario, que no se haga nada en nuestro pueblo sin pasar antes delante del Señor Eucaristía. La Exposición del Santísimo todos los jueves…

4. La Formación: no podemos dar lo que no tenemos, sino somos capaces de reflexionar, de pensar, sino tenemos tiempo para prepararnos nosotros, que podemos anunciar, ¿Vamos a vivir de las rentas? ¿vamos a seguir con la formación de la primera comunión? La parroquia dará una formación mensual, en la cual alguien vendrá y nos ilustrará con un tema, algunos meses la formación será un retiro, una convivencia, un acto penitencial… todo será crecer como familia…

5. Nuestra vida, pararnos a pensar que puedo yo hacer, a quien puedo yo acercar al Señor, con mi actitud, y sólo después de iluminarlo con mi comportamiento, hacerlo con la palabra…

Podéis decirme, ¡pues vaya!, todo eso yo ya lo hago, ¡pues muy bien!, esas son las herramientas de la nueva Evangelización, no creamos que hay que inventar nada nuevo, el Evangelio está inventado, pero nuestra forma de anunciarlo es lo que tiene que cambiar…

Podemos evaluar este tema de una manera muy sencilla, ¿estoy evangelizando a alguien?, ¿he acercado a alguien a Cristo?, ¿mi vida da testimonio de Buena Noticia?…

Ojalá que sea un año de muchos frutos personales para cada uno de vosotros y eso se reporte en muchos frutos espirituales para nuestra parroquia.

Encomendamos el presente curso pastoral, a la mirada de nuestra Madre, la Santísima Virgen de Consolación, para que ella nos acompañe en el camino que conduce a su Hijo Jesucristo.

Un saludo cordial,

Vuestro Párroco.




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